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75 Aniversario

Uno de mis profesores en la Universidad, con una lógica aplastante, nos dijo un día que, siempre que tuviéramos oportunidad, no dudáramos en asistir a la celebración de un centenario, ya que en el siguiente era seguro que no íbamos a poder estar (¡qué decir de un milenario!). Desde entonces, y totalmente convencido de este planteamiento, me produce una gran contrariedad ver que, en ocasiones, se desperdician oportunidades para celebrar cualquier tipo de aniversario, máxime si consideramos que, en un ámbito local, sirven no sólo para romper la monotonía sino también como lugar de encuentro (y a veces de desencuentro) de toda una población. Viene esto al caso de algo que, de forma casual, me encontré hace ya más de un año leyendo un libro, La Historia de La Obrera de Ponferrada, del buen historiador, y también buen amigo, Jota (Miguel José García González, quien, entre otros “méritos”, tiene el de haber sido profesor, al menos durante un curso, en Toral). Me refiero a un listado de Asociaciones Benéficas, Recreativas, Culturales, Deportivas, etc., etc., dadas de alta en El Bierzo entre los años 1889 y 1962, conforme constan en diversos registros oficiales. Entre las mismas figura la “Cultural Deportiva Toral de los Vados”, que tiene unos fines deportivos y de la que, por desgracia, no figura ni el domicilio social ni el nombre del presidente. La fecha de presentación de sus Estatutos es el 21 de abril de 1932, en plena República (Estatutos de los que personalmente tampoco tengo noticia en la actualidad). Si mis matemáticas no fallan, en este año de 2007 se cumple el 75 aniversario de la creación oficial de esta primera Asociación Deportiva que, si bien no ha conservado el mismo nombre, parece lógico considerar que sería el precedente del actual Club Deportivo Toralense. No es un Centenario, pero 75 años para un club de fútbol tampoco son nada despreciables (aunque se haya producido alguna refundación por el medio) y no muchos clubs los pueden celebrar. Este dato se lo comuniqué a gente vinculada al Ayuntamiento el año pasado, por si consideraban adecuado estudiar la posibilidad de realizar algún acto, y lo cierto es que fue acogido con sorpresa e ilusión al mismo tiempo. Hasta donde yo sé, se hizo una breve referencia al mismo en la revista municipal Nuestras Cosas del pasado año y… creo que nada más (reconozco que hay otros asuntos más importantes y de mucha mayor trascendencia de los que ocuparse). Pero puestos a indagar, he querido ver a qué podía responder la creación de esta Asociación, y he tratado de localizar referencias a la práctica de deportes de equipo en Toral antes de dicho año de 1932 en la prensa de la época, encontrando algunas en El Templario: todas de Foot-Ball (sí, el término utilizado entonces era el original inglés). Creo que es interesante que las conozcamos (dos de las mismas ya fueron recogidas en el libro de Antonio Esteban y Maruli Miranda, una de 1925 y otra de 1927). La primera nos retrotrae hasta agosto de 1924 (sólo dos años después de la fecha del acta de constitución de la Ponferradina), cuando un fatal domingo una “Selección de Toral” recibe 18 goals (otra palabra que tampoco tenía todavía traducción al castellano) en El Barco de Valdeorras (con quien recientemente nos hemos hermanado por medio del tren), y eso que se enfrentaban al segundo equipo del Sporting Club Valdeorras. Por suerte, “sólo” 14 subieron al marcador, ya que los otros 4 lo fueron en off-side; el mejor de los toralenses, según el corresponsal, fue el portero “quien con sus despejos de puños supo desviar varios goals que seguros eran,….”, “…este ‘as’ lleno de agilidad y de amor propio, hizo la defensa a la vez que defendía su puesto” (por desgracia no consta el nombre de esta primera figura). La crónica del partido finaliza con deseos de venir a jugar pronto a casa de los toralenses… “cuando posean más entrenamiento”. Curiosa, y esclarecedora, es una poesía firmada por Víctor Cadórniga (corresponsal de Toral para El Templario) publicada un año después, en agosto de 1925. Por no extenderme en exceso, tan solo transcribo las dos primeras estrofas: Desde mil novecientos veinticuatro, se encuentra en embrión, Sociedad Deportiva Toralensede juego con balón; pero ahora parece va de veras y quiero festejar, que corra la ideíca a todo tren y verla al fin cuajar. Ya creo en el hecho consumado… Ya veo discutir a zancudos y paturros sus penaltis, y a todos aplaudir. Ya creo que el público avisado, con modos y algo más, no hace caso de actos despectivos, si juzga desde atrás. Sociedad que poco después debió constituirse, al menos en el ámbito local, ya que nos encontramos con una noticia de octubre de ese mismo año que refiere el partido jugado entre asociados y no asociados de la Deportiva, entre los que parecía existir una cierta rivalidad que trascendía los límites del campo, deseando el corresponsal que estos encuentros sirvieran para unir fuerzas entre ambos (sinceramente, creo que en Toral hay algunos males que resultan endémicos). Ganaron los asociados por 2 a 1, Y pocos días después de ese “entrenamiento”, también en octubre de 1925, la Deportiva Toralense juega un partido amistoso contra el equipo de la Real Unión de Cacabelos, con resultado final de empate sin goles. Lo más destacado, además de la escasa asistencia de público local achacada a la falta de publicidad, son los nombres de los mejores jugadores toralenses: el portero Luis Fernández (“en el que se vislumbra condiciones excepcionales para ello”; ¿quizás el mismo que había jugado en El Barco?), los delanteros Santiago Carrión, Epifanio Martínez y Eduardo García, y el defensa Segundo García. Octubre parece ser el mes del foot-ball en el Toral de los años veinte. Debemos esperar un año para encontrar nuevas noticias de partidos, y en 1926, en nuevos partidos amistosos se vence a Cacabelos por 2 a 0 y se pierde por 6-0 con el de Villafranca, indicándose como causa de esta clara derrota la falta de entrenamiento (entonces el árbitro todavía no era el culpable). La última noticia que he localizado de esta primera etapa futbolera es de agosto de 1927, cuando el Toral F.C. (como vemos, el nombre del equipo ya no se mantenía constante en aquellos primeros años) se enfrenta en casa, con bastante afluencia de público, contra el Celta Valdeorrés, al que vence por 3 a 0: “Los capitanes, Antonio Fernández y José Parra, cambiaron banderas y ramos de flores al principiar el encuentro y, terminado, unos y otros compartieron amigablemente y se despidieron con recíprocos vivas de rigor, actos de cortesía que se comentaron muy favorablemente. Es de desear se repitan estos encuentros y que el equipo local persista en sus ensayos para constantes satisfactorios resultados sin omitir en ellos las reglas de templanza y educación que la caracteriza y que tanto honra al pueblo a que pertenecen”. Creo que el corresponsal es bastante explícito, así que no añado nada más. Me parece que ya me he extendido bastante, y espero no haber cansado en exceso a los lectores de esta estupenda página. Para terminar, quiero volver a mi primer planteamiento: creo que todavía se está a tiempo de organizar alguna actividad que sirva para reconocer, y para dar a conocer tanto fuera como dentro Toral, los orígenes y la trayectoria de nuestro club de fútbol. Al menos, espero que esta colaboración haya servido como un pequeño homenaje a aquellos precursores del juego del balón en Toral.


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